El conocido activista y colaborador del mundo republicano Cristián Valenzuela se despidió de 13 Radio, cerrando un ciclo que, hasta hace poco, él mismo había señalado que no tenía fecha de término. Sin embargo, el cambio de escenario terminó imponiéndose y su salida coincidió con su próximo arribo a un cargo en el Estado.
En su despedida, Valenzuela había reiterado que no estaba en sus planes dejar el espacio radial, pero las prioridades —dicen en redes— cambian cuando aparece una oportunidad laboral en La Moneda. Para muchos usuarios, el nuevo desafío habría resultado “más interesante” que seguir frente al micrófono, lectura que se repitió con ironía en distintas plataformas.
Las reacciones no tardaron en llegar y el foco se desplazó rápidamente desde la radio hacia su trayectoria política. En redes, varios usuarios recordaron su rol activo en la campaña del Rechazo y lo vincularon con piezas comunicacionales que, a su juicio, habrían contribuido decisivamente a ese resultado. Todo, por supuesto, en clave opinativa y con abundante sarcasmo.
El nuevo cargo también fue parte del debate. Comentarios y memes aludieron a un “puestecito” en el gobierno, instalando la idea —siempre desde la voz de los usuarios— de un tránsito cómodo desde la tribuna mediática hacia el aparato estatal. Una lectura que encendió aún más la conversación digital.
La despedida radial, que en otro contexto habría pasado sin mayor ruido, terminó convertida en un nuevo capítulo de la polarización política en redes. Capturas, citas y bromas se multiplicaron, mezclando la salida de 13 Radio con el aterrizaje en La Moneda y reactivando viejas discusiones.
Así, lo que comenzó como un simple adiós al micrófono derivó en una lluvia de críticas y comentarios poco amables. El público no perdonó y dejó en claro que, en tiempos de redes sociales, ninguna despedida es inocente cuando la política anda de por medio.


