Francisco Orrego (RN) se mandó el numerito y terminó siendo el primer diputado multado en la Cámara, básicamente por porfiado y pasado de revoluciones. El compadre se puso a hablar como si estuviera todavía en ese programucho fome de Sin Filtros, ignorando olímpicamente a Jorge Alessandri (UDI), que le pedía orden como tres veces.
En plena discusión por las medidas para el alza de combustibles, Orrego decidió hacer show: se puso a tirar palos contra Gabriel Boric, Mario Marcel y Nicolás Grau, como si estuviera en panel gritón y no en el Congreso. Alessandri tratando de bajarle el volumen… y Orrego, nada po, haciendo oídos sordos, como buen porfiado.
Entre gritos y descontrol, empezó con frases tipo “qué vergüenza este presidente”, “no sabían ni sumar dos más dos”, y cifras lanzadas a lo loco, cada vez más embalado. Claramente el hombre pensó que estaba en horario prime del circo, no en una sesión formal.
Resultado: multado por weón, básicamente por no cachar dónde estaba parado y no pescar al presidente de la Cámara.
Y pa’ coronar el show, cuando terminó su intervención, el genio se para y hace una reverencia… como si hubiera dado tremenda cátedra, cuando en realidad se había pegado el medio papelón.