Durante el gobierno de Gabriel Boric, el periodista Rodrigo Sepúlveda fue una de las voces más visibles en televisión al abordar la crisis de seguridad. En reiteradas ocasiones cuestionó públicamente la gestión del Ejecutivo, especialmente frente al aumento de encerronas y delitos violentos, emplazando directamente a las autoridades por la falta de control.
Sus intervenciones se caracterizaban por un tono crítico y constante, instalando el tema de la delincuencia como una urgencia nacional. Sepúlveda no solo informaba, sino que también opinaba con fuerza, reflejando la preocupación de la ciudadanía y presionando por respuestas más concretas desde el gobierno.
Sin embargo, en el escenario actual, donde se han registrado hechos similares como balaceras y episodios de violencia, su presencia mediática en torno a estos temas ha sido considerablemente menor. Esta diferencia en el tono y la frecuencia de sus intervenciones ha comenzado a generar comentarios en redes sociales.
El contraste ha abierto un debate entre usuarios, quienes cuestionan si se trata de un cambio en el contexto, en la línea editorial o en la forma de abordar la contingencia. Mientras algunos lo interpretan como una evolución en su rol comunicacional, otros ven una inconsistencia en la manera de tratar problemáticas similares en distintos momentos políticos.